La violencia es un fenómeno de difícil medición, sin embargo, medir mejor la violencia es un requisito necesario para entenderla y así diseñar políticas efectivas para reducirla.

El estudio de la violencia y los conflictos armados está aún lleno de lugares comunes, mitos y preconcepciones, lo cual dificulta su superación.

CERAC, desde su fundación, ha venido trabajando en el desarrollo y aplicación de metodologías para medir mejor la violencia, en particular aquella asociada a los conflictos armados y la violencia política. Más recientemente ha venido trabajando en medir la violencia asociada a la criminalidad organizada, particularmente aquella relacionada con la producción, el tráfico y la comercialización de drogas psicotrópicas.

Las metodologías y prácticas de medición que CERAC ha desarrollado se han plasmado en la construcción de bases de datos, metodologías para su construcción, y en el desarrollo de sistemas de información que permiten registrar de manera sistemática y transparente toda aquella información disponible sobre tales formas de violencia.

En particular, CERAC ha desarrollado una base de datos sobre el Conflicto Armado Colombiano (BDCAC) así como un Sistema de Análisis y Registro de Acciones de Conflicto (SARAC) que se usa para registrar esta y otras formas de violencia. También se adelantan proyectos para la medición de la violencia política no asociada al conflicto interno y aquellas formas de violencia relacionadas con la actividad criminal organizada asociada al tráfico de narcóticos. También se han desarrollado proyectos que buscan medir formas particulares de violencia (masacres, por ejemplo) o violencia que afecta a grupos poblacionales específicos (mujeres, jóvenes, niños, niñas y adolescentes, trabajadores sindicalizados o pertenecientes a un partido político o grupo sociales diferenciados, entre otros).

La metodología que se ha desarrollado en CERAC tiene como principales unidades de análisis, el “evento” y la “víctima”. Nos referimos al evento como al hecho o acciones violentas que suceden en un lugar y en un momento definidos. Por víctimas de la violencia nos referimos a las personas que sufren un daño físico o psicológico como consecuencia de las acciones violentas en el marco de evento. En cada caso se registran y codifican múltiples parámetros en un sistema de base de datos relacional con tablas jerárquicas, desarrollado especialmente para soportar cada aplicación.

Cada una de las muchas unidades de análisis considera un conjunto de variables que son tenidas en cuenta al momento de registrar, codificar y analizar la información. Aquellas asociadas a un evento se relacionan con la fecha, duración y lugar de ocurrencia, datos sobre la fuente de la información, información sobre las acciones violentas y el contexto en el que ocurre la violencia, los grupos participantes, los objetivos de la acción, el grupo victimizado, los instrumentos usados para ejercer la violencia y el número de personas afectadas.

Por su parte, en las variables asociadas a la víctima, se registran los datos personales, la información socioeconómica, su pertenencia a grupos, las relaciones de parentesco con otras víctimas y el tipo de afectación que sufren. Además, dentro del registro de las víctimas, también se tienen en cuenta las variables propias del evento en el cual fueron afectadas.

La metodología que se ha desarrollado para medir la violencia está en constante actualización y adaptación, debido a las dinámicas que impone la Transformación de la Violencia.

De igual manera, la construcción de las bases de datos es un trabajo continuo, no sólo porque la violencia se mantiene, sino porque a diario nueva información que surge debe ser codificada e incluida. CERAC estima que sólo ha recopilado información básica del 60% de los eventos del conflicto armado colombiano, y que cerca del 80% de la información detallada de dichos eventos que existe en las fuentes ya recopiladas aún falta por codificar.